Definición
Anclaje y objetivación son los dos procesos sociocognitivos que, según Serge Moscovici, articulan la génesis y funcionamiento de las representaciones sociales, categoría central de la psicología social europea que él inaugura con La psychanalyse, son image et son public (1961), tesis doctoral y punto de partida de una tradición que continuarían Denise Jodelet, Willem Doise y Jean-Claude Abric. Una representación social es un sistema de valores, nociones e imágenes compartido por un grupo, que le permite hacer inteligible el mundo, orientar la comunicación cotidiana y regular las relaciones con los otros grupos. El problema teórico que Moscovici enfrenta es cómo un contenido intelectual complejo y ajeno —el psicoanálisis en 1950, la biotecnología o la inteligencia artificial hoy— se transforma en material de sentido común disponible en las conversaciones ordinarias. La respuesta descansa en dos procesos complementarios. El anclaje consiste en integrar el objeto nuevo en categorías, valores y esquemas preexistentes del grupo, dotarlo de una identidad social y localizarlo en la red de relaciones simbólicas ya disponibles: el psicoanálisis se ancla, por ejemplo, según los grupos, en la confesión católica, la superstición, la medicina o la ciencia. El anclaje resuelve la extrañeza asignando al objeto un lugar reconocible en el mapa cognitivo colectivo. La objetivación, por su parte, transforma el concepto abstracto en imagen figurativa concreta: seleccciona algunos elementos del contenido teórico, los recompone en un núcleo figurativo simplificado y los materializa en formas visualizables. En el caso del psicoanálisis, el complejo se convierte en algo semejante a un objeto que se tiene o no se tiene, y la libido, en una energía cuantificable. Objetivación y anclaje operan simultáneamente: la objetivación produce la materialidad de la representación, el anclaje su inserción en el tejido social e ideológico. Moscovici muestra cómo grupos distintos elaboran representaciones diferentes del mismo objeto, y cómo esas representaciones producen efectos prácticos, políticos y clínicos. La teoría influye en el análisis de los debates públicos sobre ciencia, salud, migración y tecnología.