Definición
La ataraxia (ἀταραξία, literalmente “ausencia de perturbación”) es una categoría central de la ética helenística y ocupa lugares distintos en epicureísmo, pirronismo y estoicismo. En Epicuro, quien la formula sobre todo en la Carta a Meneceo, en la Carta a Herodoto y en las Máximas capitales conservadas por Diógenes Laercio, la ataraxia designa el estado del alma libre de todas las turbaciones internas que empobrecen la vida humana: el temor a los dioses, el temor a la muerte, el deseo desmesurado y la creencia falsa sobre lo que produce placer y dolor. Epicuro se opone tanto al hedonismo grosero atribuido a Aristipo como al ascetismo cínico: distingue placeres necesarios y naturales, placeres naturales pero no necesarios y placeres ni naturales ni necesarios, y sostiene que la vida feliz consiste en satisfacer los primeros y templar los demás, no en acumular gozos intensos. El placer verdadero, aclara, no es el kinético o pasajero, sino el catastemático o estable, que consiste positivamente en la aponía (ausencia de dolor corporal) y en la ataraxia (ausencia de perturbación mental). Ambas se alcanzan por la vía de la reflexión filosófica, del recuerdo de los principios (el tetrapharmakon: los dioses no son de temer, la muerte no es de temer, el bien es fácil de alcanzar, el mal es fácil de soportar), del cultivo de la amistad y de la retirada prudente respecto de la política y del honor. En el pirronismo, refinado por Sexto Empírico, la ataraxia aparece como consecuencia epifenoménica de la epokhé o suspensión del juicio ante las cuestiones no evidentes: quien deja de afirmar dogmáticamente sobre lo dudoso deja de padecer las perturbaciones que las afirmaciones producen, y la calma se sigue como sombra del cuerpo. Los estoicos, por su parte, prefieren la apatheia como imperturbabilidad ante las pasiones, aunque comparten el horizonte terapéutico común. La ataraxia ha influido en las relecturas modernas del helenismo por Pierre Hadot y Michel Foucault como parte del proyecto de una filosofía como manera de vivir, y en las reformulaciones contemporáneas del mindfulness y las terapias basadas en aceptación.