La catarsis — kátharsis, “purificación” — es una de las categorías estéticas más discutidas de la historia. Aparece brevemente en la Poética de Aristóteles (siglo IV a.C.), pero la interpretación exacta ha ocupado a comentaristas durante 2400 años.
El texto original (Poética, 1449b):
“La tragedia es imitación de una acción esforzada y completa, de cierta amplitud, en lenguaje sazonado… mediante piedad y temor lleva a cabo la purificación de tales pasiones.”
Las interpretaciones:
- Purificación moral. La tragedia limpia al espectador de emociones desordenadas.
- Purificación medicinal. El drama produce piedad y temor para expulsarlos del organismo (analogía con purga médica).
- Purificación intelectual. El espectador entiende racionalmente la naturaleza de las pasiones al verlas actuadas.
- Purificación estética. Las emociones son elevadas a su forma pura por el arte.
Cómo funciona en la tragedia:
- El héroe cae por hamartía (error).
- El espectador siente piedad por él y temor de que le pase lo mismo.
- Al final, ambas emociones se han vivido plenamente y regresan a equilibrio.
Herencia:
- Neoclasicismo francés (Corneille, Racine) — reglas de las tres unidades derivan del intento de codificar la catarsis.
- Psicoanálisis (Breuer, Freud primeros trabajos) — método catártico: revivir la escena traumática libera el afecto.
- Teatro moderno — Brecht se opone deliberadamente: quiere distanciamiento, no catarsis; conciencia crítica, no purga.
- Cine — Hitchcock estudió la catarsis. Los blockbusters emocionales apelan a ella.
- Psicoterapia contemporánea — la expresión emocional como sanación tiene raíz catártica.
Pensadores donde aparece
- Aristóteles
- Freud — método catártico
- Nietzsche — El nacimiento de la tragedia