Definición
La compasión (Mitleid), tal como Arthur Schopenhauer la elabora en el ensayo Sobre el fundamento de la moral (Über die Grundlage der Moral, 1840, premiado por la Real Sociedad Danesa de las Ciencias) y prolonga en el libro cuarto de El mundo como voluntad y representación, constituye la única fuente auténtica de las acciones moralmente valiosas y el fundamento efectivo de la ética. Schopenhauer expone su tesis en polémica explícita con la ética kantiana del deber, cuya insistencia en la ley moral como imperativo categórico universal él considera una construcción abstracta desprovista de motivación real, y con las diversas éticas fundadas en el egoísmo prudencial, cuyos criterios utilitarios no logran, según su análisis, dar cuenta de las acciones genuinamente desinteresadas. Frente a estas alternativas, Schopenhauer sostiene que las acciones moralmente valiosas son aquellas motivadas por la compasión, esto es, por aquel sentimiento inmediato mediante el cual el sufrimiento del otro se experimenta como si fuera propio y mueve a actuar para aliviarlo. La compasión posee, según Schopenhauer, un fundamento metafísico profundo que la distingue de una simple simpatía psicológica contingente. Al compadecernos genuinamente del sufrimiento ajeno, atravesamos, aunque sea momentáneamente, el velo de Maya que la individuación produce y accedemos a la intuición de que aquello que sufre en el otro es la misma Voluntad única que se objetiva también en nosotros mismos, con lo cual la diferencia aparente entre los individuos se revela como ilusión, mientras que la unidad metafísica de todo lo viviente se manifiesta como realidad última. La compasión funda por consiguiente una ética de la solidaridad metafísica que Schopenhauer considera coincidente con las intuiciones morales más profundas de las tradiciones religiosas, particularmente el cristianismo primitivo con su mandamiento del amor al prójimo, el hinduismo con su fórmula tat tvam asi (esto eres tú) y el budismo con su doctrina de la interdependencia universal. La compasión no debe confundirse con el paternalismo condescendiente ni con la piedad autocomplaciente, puesto que su estructura auténtica implica el reconocimiento del otro como semejante en tanto viviente que sufre, reconocimiento que suspende las jerarquías y las distancias sociales convencionales. La ética de la compasión ejerció influencia notable en Tolstói y en la crítica al utilitarismo, aunque fue duramente criticada por Nietzsche como forma sublimada de resentimiento y debilitamiento vital.