Definición
El falibilismo constituye una de las tesis epistemológicas centrales del pragmatismo formulado por Charles Sanders Peirce, articulada tempranamente en la serie de ensayos publicados en Popular Science Monthly entre 1877 y 1878 (particularmente La fijación de la creencia y Cómo esclarecer nuestras ideas), y desarrollada a lo largo de su vasto corpus de escritos hasta la muerte del pensador en 1914. Peirce, lógico, matemático, filósofo, químico y semiótico estadounidense de genio comparable al de los grandes filósofos europeos aunque marginado institucionalmente durante toda su vida, propone el falibilismo como reformulación radical del ideal moderno del conocimiento cierto e indubitable. Contra el fundacionalismo cartesiano que buscaba certezas absolutas desde las cuales reconstruir deductivamente el edificio del saber, y contra el racionalismo tradicional que aspiraba a proposiciones necesariamente verdaderas más allá de toda experiencia posible, Peirce sostiene que todo enunciado empírico (y en rigor cualquier enunciado sintético cuya verdad no sea meramente tautológica) es estructuralmente falible: sus fundamentos son inciertos, sus deducciones son revisables, sus consecuencias son ampliables, y en principio puede ser refutado o modificado por experiencias futuras que hoy no podemos prever. Esta tesis no equivale a escepticismo ni a relativismo: Peirce distingue rigurosamente entre la duda genuina (que surge de una experiencia problemática concreta y requiere ser resuelta mediante indagación efectiva) y la duda cartesiana metódica que él considera una duda de papel, esto es, un simulacro reflexivo sin fuerza motivadora real. El falibilismo sostiene además que la comunidad de investigadores, prosiguiendo indefinidamente la indagación mediante procedimientos autocorrectivos, converge asintóticamente hacia la verdad como límite ideal al que ninguna generación particular accede plenamente pero al que la humanidad puede aproximarse progresivamente mediante el trabajo cooperativo, semiótico y experimental sostenido. Esta arquitectura influye decisivamente sobre las epistemologías falibilistas posteriores (Popper, Quine, Sellars, Rorty), sobre la teoría pragmatista de la verdad y sobre las concepciones contemporáneas de la ciencia como empresa comunitaria autocorrectiva.