Definición
“Del inconveniente de haber nacido” (De l’inconvénient d’être né, 1973) constituye una de las obras más características del pensador rumano-francés Emil Cioran (1911-1995) y condensa en su título la intuición central de su filosofía asistemática, aforística y desesperada. Cioran, autor de una obra escrita íntegramente en francés desde su emigración a París en 1937, sostiene con impasible ironía y prosa deslumbrante que el mayor mal no es la muerte sino el nacimiento, no la caída del ser sino su llegada al ser. La existencia humana, según su diagnóstico radicalmente pesimista, no es un don sino una imposición traumática de la que todos hemos sido víctimas sin haber sido consultados. Nacer es entrar contra nuestra voluntad en una condición marcada por el sufrimiento, el tedio, la enfermedad, la vejez, la conciencia lacerante de sí mismo y la muerte inevitable, y esta condición no admite justificación teodicea ni consuelo metafísico. Cioran retoma así una tradición pesimista que atraviesa la tragedia griega —“lo mejor es no haber nacido; lo segundo, morir pronto”, canta el coro de “Edipo en Colono”—, el eclesiastés bíblico, Schopenhauer, Leopardi y el budismo. Sin embargo, la meditación cioraniana no desemboca en el suicidio efectivo sino en la contemplación del suicidio como consolación imaginaria; su libro anterior “El aciago demiurgo” (1969) especula sobre un mal creador. La escritura aforística funciona como ejercicio de resistencia a la insoportabilidad del vivir, como técnica de supervivencia paradójica: mientras se escribe sobre el horror de existir, no se muere. Cioran participa así de una lírica del malestar existencial que dialoga con el nihilismo nietzscheano invertido, con Beckett y con la mística negativa. Su obra ha influido en la filosofía contemporánea del antinatalismo (David Benatar), en la literatura del absurdo y en las poéticas del insomnio y la desesperación, y sigue siendo referencia obligada del pesimismo filosófico del siglo XX.