Definición
El argumento del lenguaje privado constituye una de las intervenciones filosóficas más discutidas del segundo Wittgenstein, formulado principalmente en los parágrafos 243 a 315 de las “Investigaciones filosóficas” (Philosophische Untersuchungen, publicadas póstumamente en 1953). Wittgenstein plantea la hipótesis de un lenguaje cuyas palabras se refieran exclusivamente a lo que solo el hablante mismo puede conocer, es decir, a sus sensaciones inmediatas privadas, tales como dolor, cosquilleos o color rojo tal como se le aparece a él. Este lenguaje no sería meramente un lenguaje que otros de facto no comprenden porque no tienen acceso a las experiencias internas del hablante, sino un lenguaje esencialmente privado, cuyos términos otros no podrían aprender ni siquiera en principio, pues sus referentes son percepciones exclusivamente accesibles al sujeto. Contra la posibilidad de tal lenguaje, Wittgenstein despliega una argumentación intricada cuya interpretación ha sido intensamente debatida por Kripke, Baker y Hacker, McDowell y muchos otros. El núcleo del argumento sostiene que en un lenguaje privado sería imposible distinguir entre seguir efectivamente una regla y creer erróneamente seguirla, pues no habría criterio público de corrección aplicable. Si intento acuñar el signo “S” para una sensación que solo yo experimento y decido escribirlo en mi diario cada vez que la sensación reaparece, ¿cómo distingo entre estar aplicando el signo correctamente y estarme equivocando por un fallo de memoria? La aparente presencia de la sensación no puede funcionar como criterio, pues me parecerá lo mismo si estoy en lo cierto que si me equivoco. La conclusión wittgensteiniana es que el significado de una palabra requiere criterios públicos de aplicación, prácticas compartidas de uso, formas de vida colectivas, y por tanto todo lenguaje es constitutivamente social. El argumento tiene profundas implicaciones para la filosofía de la mente, para el debate sobre los qualia, para el conductismo lingüístico y para la crítica al cartesianismo del acceso privilegiado a la propia mente. Ha influido en Sellars, Rorty, Davidson y en la filosofía contemporánea de la conciencia.