Definición
Las ligas de reautoría (leagues), o ligas de preocupaciones compartidas, constituyen una de las innovaciones clínicas más originales del trabajador social neozelandés David Epston (1944-), cofundador de la terapia narrativa junto con Michael White, y desarrollada especialmente desde su práctica con familias y niños en Auckland durante las décadas de 1980 y 1990. La propuesta se documenta en “Medios narrativos para fines terapéuticos” (Narrative Means to Therapeutic Ends, 1990, coescrito con Michael White) y en numerosos artículos y libros posteriores como “Playful Approaches to Serious Problems” (con Jennifer Freeman y Dean Lobovits, 1997). Epston partió de la constatación de que los enfoques narrativos aplicados a niños con problemas específicos —encopresis, miedos nocturnos, anorexia, obsesiones— podían enriquecerse considerablemente si el trabajo terapéutico se articulaba con una comunidad de personas que habían enfrentado problemas semejantes y desarrollado saberes prácticos para vencerlos. Las ligas de reautoría son colectivos de niños, adolescentes y familias que han derrotado o están derrotando un problema común, y que aceptan compartir sus conocimientos, estrategias y trucos con quienes atraviesan procesos análogos. Existen ligas de la anti-encopresis, ligas contra la anorexia, ligas contra los miedos y una miscelánea creativa que Epston ha desarrollado con humor y rigor. Los miembros de la liga aportan cartas de aliento, consejos concretos, dibujos, entrevistas, historias de victoria, y contribuyen así a sostener colectivamente las historias alternativas que la terapia narrativa busca amplificar frente a las historias dominantes saturadas de problema. Las ligas cumplen funciones múltiples: proporcionan modelos identificatorios positivos, generan comunidad terapéutica, otorgan al niño en tratamiento el estatus de aprendiz destinado a convertirse en veterano capaz de ayudar a otros, valoran los saberes populares no académicos y descentran al terapeuta como fuente única de conocimiento experto. La categoría ha influido en las prácticas narrativas contemporáneas, en la Association of Narrative Practice y en las corrientes colaborativas de psicoterapia infantil. La dimensión política es también relevante: las ligas subvierten la relación tradicional de dependencia respecto al experto y encarnan una ética de la ayuda mutua.