Definición
La distinción entre competencia y actuación (competence and performance) es una de las bisagras metodológicas del programa lingüístico generativo formulado por Noam Chomsky, expuesta programáticamente en Aspects of the Theory of Syntax / Aspectos de la teoría de la sintaxis (1965) y refinada en obras posteriores como Reflections on Language (1975) y en el marco de la lingüística biolingüística tardía. Chomsky introduce la distinción para delimitar con precisión el objeto de estudio de la lingüística teórica y para responder a las críticas del conductismo skinneriano, que en Verbal Behavior (1957) había pretendido reducir el lenguaje a asociaciones estímulo-respuesta. Chomsky, en su celebre reseña de ese libro (1959), había mostrado que el conductismo era incapaz de explicar la creatividad lingüística ordinaria —la capacidad de todo hablante nativo de producir y comprender oraciones que nunca ha oído antes— ni la rapidez con que los niños adquieren la lengua a partir de datos empíricamente pobres. La distinción competencia/actuación formaliza esta observación. La competencia es el conocimiento tácito, internalizado, sistemático que el hablante nativo posee de su lengua: reglas gramaticales, unidades léxicas, principios sintácticos, restricciones fonológicas, un sistema abstracto que permite generar el conjunto potencialmente infinito de oraciones gramaticales de esa lengua. La actuación es el uso efectivo de ese conocimiento en situaciones concretas de habla: producciones reales que incluyen errores, correcciones, dudas, dislalias, adaptaciones al interlocutor, límites de memoria, cansancio, distracción. La lingüística teórica, sostiene Chomsky, debe centrarse en la competencia porque es la que constituye el sistema gramatical propiamente dicho; la actuación, aunque objeto legítimo de la sociolingüística y la psicolingüística, es demasiado ruidosa como para acceder directamente a la estructura del sistema. La distinción reelabora la distinción saussureana entre langue y parole, pero desplaza el énfasis: la competencia no es sistema colectivo sino conocimiento individual e innato, y esto abre el proyecto de la gramática universal como estructura biológicamente determinada de la mente humana. La categoría ha sido criticada por sociolinguistas como Hymes, que propuso el concepto más amplio de competencia comunicativa, y ha sido central en debates sobre adquisición del lenguaje, innatismo y pragmática.