Definición

La convivencialidad es la categoría normativa central del pensamiento de Iván Illich, formulada en La convivencialidad. Herramientas para el bienser (Tools for Conviviality, 1973), obra que sintetiza el proyecto crítico illichiano y ofrece una alternativa positiva a la crítica de las instituciones contraproductivas. Illich define la convivencialidad como el modo de ser de las sociedades cuyos miembros disfrutan de herramientas que amplían su autonomía personal, respetan su iniciativa creadora, no monopolizan su actividad y pueden ser aprendidas y usadas sin necesidad de una intermediación institucional experta. La categoría opone la sociedad convivencial a la sociedad industrial, no como oposición entre alta y baja tecnología —Illich no defiende un rechazo del progreso técnico— sino como distinción entre dos regímenes de la herramienta. Una herramienta industrial monopolista es aquella que, para funcionar, exige que sus usuarios se conviertan en consumidores pasivos, que compren productos y servicios que solo pueden producirse en instituciones especializadas, y que la actividad correspondiente les sea expropiada. La medicina hospitalaria alta compleja, la escolarización obligatoria masiva, el transporte automotor de larga distancia y las agroindustrias son ejemplos de herramientas industriales monopolistas. Una herramienta convivencial es aquella que amplía la potencia de acción del usuario sin exigirle sumisión a un sistema experto, que puede ser reparada, adaptada y compartida en la vecindad, y cuyo uso amplio no impide la coexistencia con otras herramientas y otros usos. Bicicletas, imprentas de manos, medicina popular, herramientas manuales, telefonía descentralizada, sistemas de irrigación tradicionales, cocinas domésticas y buena parte del software libre contemporáneo entran en esta categoría. Illich sostiene que ninguna sociedad puede ser sanamente convivencial si permite el crecimiento indefinido de sus herramientas industriales; hace falta establecer políticamente umbrales críticos y sostener el multilateralismo tecnológico. La convivencialidad se articula con la contraproductividad como categoría crítica, con la crítica al desarrollo entendido como monoculturización de las herramientas, y con una ética del límite y del cuidado que Illich habrá de profundizar en obras posteriores como In the Vineyard of the Text (1993). La categoría ha influido decisivamente en el pensamiento del decrecimiento, en la ecología política, en las culturas del hacer y del software libre y en las críticas del extractivismo.

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