Definición

El Espíritu (Geist) constituye la categoría matricial del sistema filosófico de Georg Wilhelm Friedrich Hegel, articulada de modo programático desde su primera gran obra Fenomenología del Espíritu (Phänomenologie des Geistes, 1807) y desplegada sistemáticamente en la Enciclopedia de las ciencias filosóficas (1817) y en la Filosofía del Derecho (1821). Hegel toma el término Geist, cuyo campo semántico alemán abarca simultáneamente espíritu, mente, intelecto, ánimo y fantasma, para nombrar la realidad última que el idealismo absoluto reconoce como sustancia y a la vez sujeto (según la fórmula célebre del prólogo a la Fenomenología), esto es, como aquello que no sólo es lo que es sino que se sabe siendo lo que es, autoconciencia efectiva que se desarrolla dialécticamente en un proceso histórico interno cuya meta es su propia realización plena. El Espíritu hegeliano se despliega en tres momentos arquitectónicos: el Espíritu subjetivo (la conciencia individual, con su antropología, fenomenología y psicología); el Espíritu objetivo (las instituciones intersubjetivas de la libertad realizada: derecho abstracto, moralidad, eticidad familiar, sociedad civil y Estado); y el Espíritu absoluto (las formas superiores en las que el Espíritu se sabe absolutamente a sí mismo: el arte como manifestación sensible, la religión como representación, y la filosofía como concepto conceptual). Esta arquitectura sostiene una filosofía de la historia según la cual la libertad no es un dato natural sino el resultado gradual de un proceso mediante el cual el Espíritu se objetiva en instituciones concretas que le permiten reconocerse progresivamente como libertad universal: del despotismo asiático donde uno solo es libre, a la libertad restringida de la polis grecorromana donde algunos son libres, hasta la libertad universal de la modernidad germano-cristiana donde todos son libres en tanto que humanos. El Espíritu no es una entidad transcendente que actúe desde fuera de la historia sino la historia misma comprendida como automanifestación de la razón mediante la astucia de la razón, esto es, mediante la utilización de las pasiones particulares de los individuos para realizar fines universales que ellos mismos ignoran. Esta categoría ha estructurado toda la filosofía continental posterior, en su continuación (idealismo, marxismo, hegelianismo del siglo XX) o en su crítica (Kierkegaard, Nietzsche, existencialismo, posestructuralismo).

Pensadores donde aparece

Ver también