Definición
El Estado plural constituye una de las contribuciones más significativas del filósofo mexicano Luis Villoro al pensamiento político contemporáneo, formulada de modo sistemático en su obra Estado plural, pluralidad de culturas (1998) y desarrollada en escritos posteriores como De la libertad a la comunidad (2001) y Los retos de la sociedad por venir (2007). Villoro elabora la categoría en un doble diálogo crítico: por una parte, con las tradiciones liberales del pensamiento político moderno que han concebido el Estado-nación como unidad culturalmente homogénea, típicamente monolingüe, monocultural y monorreligiosa, y que han tratado la diversidad cultural interna como obstáculo transitorio a la construcción nacional o como problema privado sin relevancia política; por otra parte, con las experiencias históricas concretas de las sociedades latinoamericanas, particularmente la mexicana, que albergan en su seno una pluralidad irreductible de culturas indígenas y afrodescendientes cuya existencia el modelo del Estado-nación decimonónico había pretendido asimilar o eliminar sin conseguirlo. Villoro sostiene que la unidad política de una sociedad culturalmente diversa no puede ni debe fundarse en la homogeneización coactiva de sus pueblos, sino en el reconocimiento constitucional de la pluralidad como valor y en la construcción de instituciones capaces de sostener a la vez la unidad política del conjunto y la autonomía interna de cada cultura constitutiva. El Estado plural difiere así tanto del multiculturalismo liberal anglosajón (que se contenta con proteger los derechos individuales de los miembros de grupos culturales sin reconocer derechos colectivos sustantivos) como del comunitarismo excluyente (que subordina la libertad individual a la pertenencia comunitaria). Villoro propone una arquitectura constitucional en la que los pueblos indígenas dispongan de autonomías territoriales efectivas, competencias legislativas y jurisdiccionales sobre sus asuntos internos, garantías lingüísticas y culturales, y participación política diferenciada en las instancias federales. Esta propuesta se articula con los debates zapatistas sobre la autonomía indígena, con las reformas constitucionales latinoamericanas de las últimas décadas (Bolivia, Ecuador) y con las discusiones globales sobre pluralismo jurídico y democracia intercultural.