Definición
El humanismo, en su acepción histórica primaria, designa el vasto movimiento cultural, filológico, pedagógico y filosófico surgido en la Italia del siglo XIV con Petrarca, difundido durante los siglos XV y XVI por toda Europa y encarnado paradigmáticamente en figuras como Erasmo de Rotterdam (1466-1536), Tomás Moro, Guillaume Budé, Juan Luis Vives y Michel de Montaigne. El humanismo renacentista se define por la reivindicación de las studia humanitatis —gramática, retórica, poética, historia y filosofía moral— frente a las artes liberales medievales dominadas por la escolástica, por el retorno directo a las fuentes clásicas grecolatinas mediante técnicas filológicas rigurosas (ad fontes), por la valoración renovada de la dignidad del ser humano como microcosmos capaz de configurarse a sí mismo, y por el ideal pedagógico de una formación integral del hombre virtuoso, elocuente y cristiano. Erasmo, príncipe de los humanistas, encarna esta corriente en su versión cristiana con obras como el “Elogio de la locura” (1511), sátira mordaz contra las supersticiones eclesiásticas y las presunciones filosóficas; el “Enchiridion militis christiani” (1503), manual de piedad interior; los “Coloquios” y la edición crítica del Nuevo Testamento griego (1516), que revolucionará los estudios bíblicos y abrirá el camino a las traducciones vernáculas. El programa erasmiano articuló piedad interior, tolerancia religiosa, saber filológico, ironía civilizada y crítica social. Posteriormente, en filosofía contemporánea, el término humanismo cobra sentidos diversos: humanismo existencialista sartriano en “El existencialismo es un humanismo” (1946), antihumanismo teórico althusseriano y foucaultiano, humanismo cristiano de Maritain, humanismo latinoamericano en Zea y Freire, entre otras variantes. La categoría permanece disputada en las controversias contemporáneas sobre posthumanismo, transhumanismo y crítica descolonial del sujeto humanista occidental.