Definición
La metafísica de la presencia (métaphysique de la présence) es el nombre que Jacques Derrida da al régimen filosófico dominante en la tradición occidental desde Platón hasta Husserl y Heidegger, régimen que privilegia la presencia —entendida como presencia a sí, presencia inmediata del sentido, presencia del ente al pensamiento— como criterio último de verdad, ser y significación. La formulación se articula progresivamente en los tres textos fundacionales del pensamiento derridiano publicados en 1967: La voz y el fenómeno (La voix et le phénomène), De la gramatología (De la grammatologie) y La escritura y la diferencia (L’écriture et la différence).
Según Derrida, la filosofía occidental habría organizado su edificio conceptual mediante una serie de oposiciones jerárquicas donde uno de los polos —siempre asociado a la presencia— se privilegia sobre el otro: alma sobre cuerpo, voz sobre escritura, significado sobre significante, esencia sobre apariencia, naturaleza sobre cultura, hombre sobre mujer, dentro sobre fuera. En cada caso, el polo dominante se presenta como origen puro, autoidéntico, pleno; el polo dominado es concebido como derivación, contaminación, suplemento accesorio de un original ya dado. El fonocentrismo —privilegio de la voz sobre la escritura— constituye el ejemplo paradigmático: la voz aparece como cercanía inmediata del habla al pensamiento, mientras que la escritura sería mero registro secundario que introduce ausencia y mediación.
La deconstrucción no consiste en invertir simplemente estas jerarquías —lo cual reproduciría la misma lógica binaria—, sino en mostrar que el polo supuestamente primario nunca es puro: siempre está ya contaminado, diferido, constituido por aquello que pretende excluir. La presencia plena a sí resulta imposible porque toda presencia depende de la diferencia y del retraso: la différance. El origen no precede a la huella; es siempre huella de huella. Con este movimiento, Derrida no propone un antihumanismo apocalíptico ni una destrucción de la filosofía, sino una lectura minuciosa y patiente de los textos canónicos que muestra sus tensiones internas y sus impensados.
El diagnóstico dialoga críticamente con la Seinsvergessenheit heideggeriana, a la vez que se aleja de ella: donde Heidegger espera un nuevo comienzo del pensar del ser, Derrida sospecha que la nostalgia del origen es ella misma efecto de la metafísica de la presencia. El concepto ha reorientado la teoría literaria, los estudios culturales, el feminismo, la teoría poscolonial y la filosofía política contemporánea.