Definición
La mónada (monás) es la sustancia simple que constituye el elemento último de la ontología de Gottfried Wilhelm Leibniz, formulada de manera sistemática en la Monadología de 1714 y en los Principios de la naturaleza y de la gracia fundados en la razón del mismo año, y anticipada en textos como el Sistema nuevo de la naturaleza y de la comunicación de las sustancias (1695) y la Discusión metafísica (1686). Leibniz recupera el término del vocabulario neoplatónico y pitagórico, pero lo reelabora radicalmente para dar cuenta del problema clásico de la relación entre la unidad y la multiplicidad, y para ofrecer una alternativa tanto al mecanicismo cartesiano cuanto al monismo spinozista. La mónada se define por siete rasgos entrelazados: es simple, es decir, sin partes; es incorpórea, pues toda extensión implica composición; es indestructible por vías naturales, ya que solo puede comenzar por creación y terminar por aniquilación; carece de ventanas, lo cual significa que ninguna influencia causal externa puede entrar o salir de ella; posee percepciones, entendidas como representaciones internas del universo entero desde su punto de vista propio, con distintos grados de claridad; posee apetición, principio interno de cambio que la lleva de una percepción a la siguiente; y se articula con las demás mónadas mediante la armonía preestablecida por Dios en la creación, de modo que cada mónada refleja el cosmos completo en un espejo viviente. La jerarquía monadológica va desde las mónadas simples que constituyen la materia bruta, pasando por las almas de animales y hombres, hasta la Mónada de las mónadas, Dios. La construcción resuelve elegantemente el problema mente-cuerpo sin recurrir al ocasionalismo y anticipa cuestiones que reaparecerán en Whitehead, Deleuze —cuya lectura barroca en Le pli (1988) resulta canónica— y en algunas ontologías contemporáneas.