Definición
El ensayo La mort de l’auteur, publicado por Roland Barthes originalmente en inglés en la revista Aspen en 1967 y en francés en la revista Manteia en 1968, constituye uno de los manifiestos fundacionales del postestructuralismo literario y una intervención decisiva en la teoría de la lectura del siglo XX. La tesis rechaza la concepción positivista y romántica del autor como origen soberano del sentido de la obra, figura tutelar que la crítica biográfica y filológica tradicional trataba como el garante último de la interpretación correcta al remontar cada rasgo textual a las intenciones, la psicología o las circunstancias del creador. Barthes argumenta que esa figura del Autor —que él escribe con mayúscula para acentuar su carácter ideológico— es una construcción moderna, ligada al ascenso del capitalismo y del individualismo burgués, ausente por lo demás en las culturas orales, en la escritura medieval anónima y en las prácticas textuales no occidentales. En su lugar, Barthes propone concebir el texto como un tejido (textus) de citas provenientes de mil focos de la cultura, un espacio pluridimensional donde se conjugan y se contradicen escrituras diversas sin que ninguna sea originaria; el escritor moderno no expresa sino que traza, y el sentido no procede de una fuente interior sino que se produce en el acto mismo de la lectura. De ahí la conclusión provocadora del texto: el nacimiento del lector debe pagarse con la muerte del autor. Esta operación desmonta la hermenéutica de la profundidad, prepara el terreno para la teoría del texto elaborada por Barthes en S/Z (1970) y en El placer del texto (1973), y dialoga con la formulación paralela de Michel Foucault en ¿Qué es un autor? (1969), donde el autor se redefine como función discursiva histórica. La categoría ha sido matizada por la crítica poscolonial y feminista, que han subrayado los efectos ambivalentes de suprimir la firma autoral cuando esta se articula a posiciones subalternas.