Definición
La teoría del valor-trabajo constituye una de las contribuciones fundamentales de la economía política clásica y encuentra en Adam Smith a uno de sus formuladores canónicos, especialmente en el Libro I de An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations (La riqueza de las naciones, 1776), obra que sistematiza la economía política inglesa e inaugura la ciencia económica moderna. Smith retoma intuiciones previas de William Petty y John Locke sobre el papel constitutivo del trabajo en la producción del valor, y las desarrolla en una teoría más elaborada en la que el trabajo aparece como la medida real y la fuente última del valor de cambio de las mercancías. Smith distingue dos conceptos de valor: el valor de uso, entendido como la utilidad concreta que un objeto proporciona a quien lo posee, y el valor de cambio, entendido como el poder de adquirir otros bienes mediante el intercambio en el mercado. Para explicar el valor de cambio, Smith ofrece dos formulaciones que la tradición posterior interpretará como parcialmente inconsistentes: en su formulación más pura, aplicable según Smith a las sociedades primitivas anteriores a la acumulación de capital y a la apropiación privada de la tierra, el valor de una mercancía se determina por la cantidad de trabajo necesaria para producirla; en una formulación más compleja aplicable a la sociedad comercial moderna, el valor se descompone en salarios, beneficios y rentas, cada uno correspondiente a una fuente distinta de ingreso. David Ricardo, en los Principles of Political Economy and Taxation (1817), radicalizará la primera formulación y la extenderá al capitalismo maduro, sosteniendo que el valor de cambio de las mercancías se determina por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlas, incluidas las mercancías-medio de producción que incorporan trabajo pasado. Karl Marx retoma la teoría ricardiana del valor-trabajo en el volumen I de El Capital (1867), la refina distinguiendo trabajo concreto (heterogéneo, cualitativo, productor de valor de uso) de trabajo abstracto (homogéneo, cuantitativo, productor de valor), e integra la teoría al análisis crítico de la explotación capitalista mediante la noción de plusvalía. La teoría del valor-trabajo fue posteriormente desafiada por la revolución marginalista de Jevons, Menger y Walras en la década de 1870, que sustituyó el trabajo por la utilidad marginal como determinante del valor, dando lugar a la economía neoclásica moderna.