Definición
La accidentalidad es la categoría ontológica que Emilio Uranga desarrolla en su Análisis del ser del mexicano (1952), texto seminal del grupo Hiperión y una de las tentativas más rigurosas de la filosofía mexicana del siglo veinte por pensar filosóficamente lo mexicano sin recaer en el ensayismo cultural. Uranga toma prestada la distinción escolástica entre sustancia y accidente y la reelabora fenomenológicamente a partir de Heidegger, Zubiri y Sartre para sostener que el modo de ser del mexicano no es sustancial sino accidental: no reposa sobre una identidad plena, cerrada, autosuficiente, sino sobre una insuficiencia constitutiva, una fragilidad ontológica que se experimenta afectivamente como zozobra. La zozobra no es una patología cultural ni un defecto de carácter, es la tonalidad afectiva propia de un ente cuyo ser consiste en no coincidir consigo mismo, en oscilar entre posibilidades sin poder anclarse en ninguna sustancia previa. La operación filosófica de Uranga tiene dos filos: por un lado, arranca la reflexión sobre lo mexicano del terreno de la psicología del carácter donde la había dejado Samuel Ramos, para instalarla en un plano ontológico; por otro, invierte la valoración: lo que en la metafísica occidental aparece como deficiencia (ser accidente en lugar de sustancia) se convierte en el rasgo más filosóficamente productivo, porque permite pensar al ser humano en general como accidental. En este movimiento, la filosofía mexicana no es un caso local dentro de una universalidad europea previa: es una vía de acceso privilegiada a una ontología de la finitud que la tradición sustancialista había ocluido. La accidentalidad se articula con otras categorías uranguianas —insuficiencia, corazonada, disfraz, nostalgia— y con el proyecto colectivo del Hiperión de fundar una filosofía nacional que fuera al mismo tiempo aportación al pensamiento universal. Su recepción posterior atraviesa la filosofía de la liberación, la filosofía intercultural y los debates contemporáneos sobre pensamiento situado y giros descoloniales.