Definición
Los arquetipos, categoría central de la psicología analítica de Carl Gustav Jung, aparecen tematizados sistemáticamente en textos como Los arquetipos y el inconsciente colectivo (Die Archetypen und das kollektive Unbewusste, 1934-1954) y atraviesan buena parte de sus obras mayores incluyendo Símbolos de transformación (1912), Psicología y alquimia (1944) y Aion (1951). Jung introduce esta noción a partir de su ruptura con Freud y del descubrimiento de que ciertos motivos oníricos, delirantes, mitológicos y religiosos reaparecen con notable constancia en individuos y culturas separados en el tiempo y en el espacio sin posibilidad de transmisión histórica directa, hecho que le sugiere la existencia de una estructura psíquica compartida por la especie humana que denomina inconsciente colectivo. Los arquetipos son, propiamente, las formas estructurales o disposiciones primordiales de este inconsciente colectivo, no representaciones concretas heredadas al modo de las ideas innatas cartesianas, sino modos formales de organizar la experiencia que se llenan con contenidos culturalmente variables. Jung compara los arquetipos con el sistema axial de un cristal, el cual no determina el contenido material del cristal pero sí la estructura conforme a la cual dicho contenido se organiza cuando la cristalización efectivamente se produce. Entre los arquetipos más elaborados en la obra jungiana se cuentan la sombra, que reúne aquellos aspectos rechazados y no integrados de la personalidad; el ánima y el ánimus, que representan respectivamente las dimensiones femenina en el varón y masculina en la mujer; el sí-mismo (Selbst), que designa la totalidad integrada de la psique como meta del proceso de individuación; el viejo sabio, la gran madre, el trickster y el niño divino, entre otros. Jung sostiene que los arquetipos se manifiestan preferentemente en aquellos productos de la psique que operan al margen del control consciente, tales como los sueños, las visiones, los mitos, los cuentos populares, los rituales religiosos y las obras artísticas de gran densidad simbólica. La categoría ha sido objeto de considerable debate metodológico dentro y fuera del psicoanálisis, tanto por su presunta afinidad con el idealismo platónico como por las dificultades de su fundamentación empírica, pero ha ejercido una influencia notable en la antropología comparativa de Mircea Eliade, en la crítica literaria de Northrop Frye y en la mitología comparada de Joseph Campbell.