Definición
Consumidores y ciudadanos es el título del libro de Néstor García Canclini publicado en 1995 (Consumidores y ciudadanos. Conflictos multiculturales de la globalización) y una de las categorías conceptuales más productivas de la antropología cultural latinoamericana contemporánea. García Canclini, antropólogo argentino radicado en México y ligado al Programa de Estudios sobre Cultura Urbana de la UAM-Iztapalapa, elabora la categoría como continuación de sus obras Culturas híbridas (1990) y Consumidores y ciudadanos (1995) y como respuesta a los desafíos analíticos que la globalización planteaba a las ciencias sociales latinoamericanas en la década de los noventa. La tesis fundamental es que la modernidad clásica había pensado la ciudadanía como categoría exclusivamente política y jurídica, ligada a la nación, al Estado, a los derechos formales y a la esfera pública, mientras el consumo se consideraba una dimensión secundaria de la vida económica, propia del ámbito privado y desprovista de dignidad política. En las condiciones de la modernidad globalizada tardía, sin embargo, esta oposición se torna insostenible: buena parte de las prácticas mediante las cuales los sujetos construyen pertenencia, identidad, distinción, comunidad, valoraciones estéticas y proyectos vitales se organizan en el escenario del consumo, no en el escenario cívico tradicional. Los latinoamericanos, argumenta García Canclini, son sujetos políticos también cuando consumen —marcas globales, telenovelas, música transnacional, tecnologías— porque en esas prácticas se juegan disputas de reconocimiento, integración desigual al circuito global, negociaciones interculturales y afirmaciones identitarias. La categoría no celebra ingenuamente el consumo como emancipación —García Canclini es crítico de las asimetrías del capitalismo cultural global— pero exige a las ciencias sociales tomar en serio el consumo como espacio antropológicamente denso donde se procesa la globalización desigual. Esto tiene consecuencias tanto para la teoría cultural, que debe revisar las categorías de la modernidad, como para la política pública, que debe reconocer la dimensión cultural de la ciudadanía y la dimensión cívica del consumo. La obra dialoga con Bourdieu, con Appadurai, con los estudios culturales anglosajones y con Jesús Martín-Barbero, y ha sido central para pensar las culturas urbanas latinoamericanas contemporáneas.