Definición
Gaia constituye la categoría filosófico-política mediante la cual Bruno Latour, en su obra tardía especialmente en “Cara a cara con el planeta” (2015) y en “Dónde aterrizar” (2017), retoma críticamente la hipótesis científica formulada originalmente por el químico atmosférico James Lovelock en la década de 1970 y desarrollada con la microbióloga Lynn Margulis, para transformarla en herramienta conceptual capaz de pensar la condición terrestre en la era del Antropoceno. La hipótesis Gaia original sostenía que la Tierra funciona como un sistema autorregulado en el cual la biosfera, la atmósfera, los océanos y la litosfera interactúan manteniendo condiciones favorables para la vida mediante mecanismos de retroalimentación negativa, comparables a los de un organismo. Latour rescata esta intuición pero rechaza dos interpretaciones extremas: por un lado, la lectura mística que reifica a Gaia como diosa viva y consciente, y por otro, la lectura reduccionista que la desecha como metáfora indebida. Su Gaia es una figura secular, política y filosófica: una potencia terrestre que ha dejado de ser marco pasivo de la acción humana para volverse actor que responde, que devuelve golpes, que reacciona a las alteraciones del ciclo del carbono, a la desertificación, al colapso de la biodiversidad. En el Antropoceno, categoría estratigráfica propuesta por Paul Crutzen, la humanidad se convierte en fuerza geológica y descubre simultáneamente que la Tierra no es un sustrato inerte sino un colectivo de agentes interdependientes. Gaia impone por tanto una nueva política, una geopolítica de lo terrestre que Latour opone tanto al globalismo moderno como al retorno reaccionario al suelo nacional. La categoría se articula con su teoría del actor-red y con su crítica a la constitución moderna que separaba naturaleza y política.