Definición
La distinción entre lengua (langue) y habla (parole) constituye una de las dicotomías fundacionales de la lingüística estructural moderna, formulada por Ferdinand de Saussure (1857-1913) en el “Curso de lingüística general” (Cours de linguistique générale, publicado póstumamente en 1916 por sus discípulos Charles Bally y Albert Sechehaye a partir de las notas de curso pronunciadas en Ginebra entre 1907 y 1911). Saussure introduce esta distinción para delimitar rigurosamente el objeto propio de la lingüística como ciencia frente a la variedad heterogénea de fenómenos abarcados por el término genérico lenguaje (langage). El lenguaje humano, en su totalidad, es un fenómeno complejo que incluye dimensiones físicas (producción articulatoria y percepción acústica), fisiológicas (mecanismos neuromusculares), psicológicas (procesos mentales de codificación y decodificación), sociales, históricas y semióticas, sin que ninguna disciplina única pueda abordarlo integralmente. Saussure propone recortar dentro del lenguaje dos aspectos separables: la lengua y el habla. La lengua es un sistema de signos socialmente compartido, un tesoro social depositado en la mente de todos los miembros de una comunidad lingüística, un producto social del lenguaje que existe como convención colectiva anterior al hablante individual. La lengua es la parte esencial del lenguaje, homogénea en su naturaleza semiótica, sistemática en su organización, virtual en cuanto conjunto de posibilidades no actualizadas. El habla, en cambio, es la utilización efectiva y concreta del sistema por parte de un hablante individual en una situación determinada; es actual, singular, variable, dependiente de la voluntad, memoria e intención del sujeto que habla. Solo la lengua puede ser objeto de la lingüística como ciencia, sostiene Saussure, pues solo ella es homogénea y sistemática. Esta distinción, complementaria de las oposiciones significante-significado, sincronía-diacronía y sintagma-paradigma, funda el paradigma estructural que dominará las ciencias humanas del siglo XX: Trubetzkoy, Jakobson, Hjelmslev en lingüística; Lévi-Strauss en antropología; Lacan en psicoanálisis; Barthes en semiótica. La distinción fue reformulada por Chomsky en términos de competencia y actuación (competence vs. performance), y objeto de crítica pragmática por Bourdieu, Voloshinov y otros.