Definición
La expresión “el hombre es el pastor del ser” (Der Mensch ist der Hirt des Seins) aparece en la Carta sobre el humanismo (Brief über den Humanismus, 1946) de Martin Heidegger, texto redactado a Jean Beaufret en respuesta a la pregunta sobre cómo devolver un sentido a la palabra humanismo tras la catástrofe del segundo conflicto mundial. Frente al humanismo metafísico tradicional —que define al ser humano como animal rationale, sujeto autoconsciente o subjetividad autofundante—, Heidegger propone una comprensión radicalmente distinta: el ser humano no es señor del ente ni centro del universo, sino guardián y custodio del ser, es decir, aquel ente cuya esencia consiste en estar dispuesto a la claridad (Lichtung) en que el ser se muestra y se retira.
El pastor no impone su voluntad al rebaño ni lo produce: lo cuida, lo acompaña, vela por él, deja que sea. La metáfora traslada esta actitud al plano ontológico: el ser humano no crea el ser ni lo domina técnicamente, sino que existe como el ente al cual se le confía la salvaguarda del acontecer del ser. Con esta imagen, Heidegger delimita frontalmente su posición respecto de tres adversarios: el humanismo antropocéntrico moderno (Descartes, Kant, el idealismo), el existencialismo sartreano —al que dedica críticas explícitas en la Carta— y, sobre todo, la reducción tecnocientífica que convierte al ser humano en gestor de recursos y calculador de eficiencias.
El pastoreo del ser exige un pensar (Denken) que no sea cálculo (rechnendes Denken) sino pensar meditativo (besinnliches Denken): una atención dispuesta a escuchar la palabra que el ser envía en el lenguaje, entendido este último como “casa del ser” (Haus des Seins). Esta figura del pastor articula la ética implícita del Heidegger tardío —una ethos en sentido originario, como morada—, y anticipa las reflexiones sobre la técnica planetaria, la cuaternidad (Geviert) y el habitar poético que atraviesan textos como Construir, habitar, pensar (1951) y La pregunta por la técnica (1953). La imagen ha sido interpretada como raíz de una fenomenología no antropocéntrica y como base filosófica para el pensamiento ecológico contemporáneo.