Definición
La raza cósmica. Misión de la raza iberoamericana, obra publicada por José Vasconcelos en Barcelona en 1925 tras su gestión como secretario de Educación Pública del gobierno mexicano posrevolucionario (1921-1924), constituye una de las intervenciones filosóficas más ambiciosas y controvertidas del pensamiento latinoamericano del siglo XX. Vasconcelos, formado en el ateneísmo mexicano junto con Alfonso Reyes, Antonio Caso y Pedro Henríquez Ureña en oposición al positivismo porfiriano, articula en este ensayo una filosofía especulativa de la historia mundial y una tesis sobre la vocación civilizatoria de América Latina. Vasconcelos parte de una periodización racial de la historia humana según la cual cuatro grandes razas —la negra, la india, la mongólica y la blanca— habrían dominado sucesivamente etapas de la evolución cultural del planeta. En el presente histórico, sostiene Vasconcelos, América Latina, y particularmente México y las regiones tropicales del continente, está engendrando por mestizaje biológico y cultural sistemático una quinta raza síntesis, la raza cósmica, que asumiría lo mejor de las cuatro razas históricas y las trascendería en una humanidad universal reconciliada. Esta síntesis no operaría por razones económicas ni por planificación política, sino por la ley del amor —o del gusto estético, en la formulación tardía del ensayo— que arrastra a los seres humanos a mezclarse selectivamente con quienes despiertan su afecto y su admiración. La raza cósmica sería la culminación de tres estadios sucesivos de la vida humana: el estadio material o guerrero, el estadio intelectual o político, y el estadio estético o espiritual al que se accedería finalmente en América Latina. La tesis vasconceliana debe leerse en el contexto ideológico de la reivindicación posrevolucionaria del mestizaje contra el hispanismo colonial y contra el anglosajonismo estadounidense, y contra las teorías racistas europeas y estadounidenses que denigraban al mestizo. Sin embargo, la obra ha recibido críticas severas por reproducir jerarquías raciales bajo la apariencia de superarlas, por invisibilizar a los pueblos indígenas persistentes y por su antiafricanismo ambivalente. Bolívar Echeverría reformuló críticamente el legado mestizo en clave de codigofagia barroca.