Definición
El agenciamiento (agencement) es una de las categorías centrales de la filosofía política y ontológica que Gilles Deleuze desarrolla junto con Félix Guattari, sobre todo en Mille plateaux (1980), aunque su elaboración se anticipa en Kafka, por una literatura menor (1975) y en Dialogues (1977, con Claire Parnet). Un agenciamiento es una disposición heterogénea de elementos —cuerpos, sujetos, enunciados, signos, materias, afectos, territorios, máquinas, deseos— que funcionan juntos produciendo efectos sin necesidad de reducirse a una unidad interna, a una esencia común o a un sujeto que los coordine desde fuera. Deleuze y Guattari lo piensan según dos ejes ortogonales. En el eje horizontal, todo agenciamiento tiene dos caras: una cara maquínica de cuerpos, acciones y pasiones, y una cara colectiva de enunciación, hecha de regímenes de signos, palabras y actos ilocutivos. En el eje vertical, todo agenciamiento tiene lados de territorialización, que lo estabilizan y le dan consistencia, y líneas de desterritorialización, que lo abren al cambio y a nuevas conexiones. El agenciamiento reemplaza así categorías más tradicionales de la filosofía moderna: no hay sujeto que actúa sobre objeto, no hay estructura previa que determina prácticas, sino composiciones inmanentes que se hacen y deshacen según las conexiones que establecen. Ejemplos frecuentes en la obra son el agenciamiento hombre-caballo-estribo, el agenciamiento maquínico del feudalismo, el agenciamiento literario Kafka-alemán de Praga o el agenciamiento colectivo de enunciación del régimen fascista. La categoría permite pensar la política sin recurso a un núcleo intencional, la subjetividad como efecto y no como origen, y la creatividad como capacidad de establecer nuevas composiciones. Ha sido productiva en la teoría del actor-red de Latour, en los estudios queer, en la geografía cultural y en la reflexión contemporánea sobre lo posthumano.