Definición
La élite del poder (power elite) constituye la categoría central del análisis sociológico del poder desarrollado por C. Wright Mills en su influyente obra The Power Elite (1956), texto emblemático del inconformismo intelectual estadounidense de la posguerra que se sitúa en polémica simultánea con el pluralismo liberal dominante en la ciencia política norteamericana y con el marxismo economicista soviético. Mills, formado en la tradición pragmatista y en diálogo crítico con Weber y Marx, propone una tesis estructural sobre la organización efectiva del poder en la sociedad estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial: contrariamente a la ideología pluralista según la cual el poder político se distribuye equilibradamente entre múltiples grupos de interés que compiten democráticamente por influencia, sostiene que existe una élite del poder compuesta por una minoría relativamente pequeña que ocupa las posiciones de comando en las tres grandes jerarquías institucionales entrelazadas de la sociedad contemporánea: la corporación económica de gran escala, el aparato ejecutivo del Estado y el establecimiento militar. Estas tres jerarquías, cuyas cimas se comunican entre sí mediante un tráfico constante de personal, alianzas familiares, educación en las mismas universidades elitistas, membresía en los mismos clubs privados y coincidencia de intereses estratégicos, constituyen una unidad efectiva de decisión que toma las determinaciones más consecuentes sobre la vida colectiva sin que estas queden sometidas al control democrático real. Por debajo de esta élite, Mills sitúa una zona media compuesta por políticos de rango intermedio, sindicalistas y grupos de interés que operan en la política visible del Congreso pero cuyas decisiones son ya de segundo orden; y en la base, una masa desorganizada convertida cada vez más en público pasivo por la industria cultural. Mills complementó esta tesis estructural con el diagnóstico de la sociedad de masas y con la crítica de la razón instrumental burocratizada, articulando así una sociología crítica cuyos ecos resuenan aún en los debates contemporáneos sobre desigualdad, oligarquía y captura corporativa del Estado.