Definición
El hecho social (fait social) constituye el objeto propio de la sociología según Émile Durkheim, categoría definida y defendida sistemáticamente en “Las reglas del método sociológico” (1895). Durkheim, empeñado en constituir la sociología como ciencia autónoma frente a la psicología y a la filosofía especulativa, necesitaba delimitar rigurosamente su objeto y su método. Define el hecho social como toda manera de hacer, fijada o no, susceptible de ejercer sobre el individuo una coerción exterior, o también, toda manera de hacer que es general en la extensión de una sociedad dada y que a la vez tiene una existencia propia, independiente de sus manifestaciones individuales. Tres rasgos definen así al hecho social: la exterioridad respecto a las conciencias individuales, la coerción que ejerce sobre ellas y la generalidad social. Son hechos sociales las lenguas, los sistemas jurídicos, los códigos morales, las prácticas religiosas, las estadísticas de suicidio, las tasas de nupcialidad, las modas, los estilos arquitectónicos y todo aquello que preexiste al individuo y se le impone desde fuera, aunque no siempre de manera consciente. Durkheim aplica su famosa regla metodológica de considerar los hechos sociales como cosas, no en el sentido de reducirlos a la materialidad, sino en el sentido metodológico de estudiarlos con la misma actitud objetivante con que las ciencias naturales estudian los fenómenos físicos, dejando de lado prejuicios, prenociones y explicaciones psicológicas o teleológicas espontáneas. Esta operación funda el proyecto científico de la sociología clásica y da lugar a estudios ejemplares como “El suicidio” (1897), donde Durkheim muestra que un fenómeno aparentemente tan individual como el acto suicida obedece a tasas y regularidades sociales explicables por variables estructurales como la integración social y la regulación normativa. La noción de hecho social es inseparable de las de conciencia colectiva, solidaridad mecánica y orgánica, anomia y representaciones colectivas.