Definición
El concepto de necropolítica es formulado por el filósofo camerunés Achille Mbembe en el ensayo Nécropolitique, publicado originalmente en la revista Raisons politiques en 2006 y ampliado luego en el libro Politiques de l’inimitié (2016). La propuesta constituye una extensión crítica y una reformulación del concepto foucaultiano de biopolítica desarrollado en el último capítulo de Historia de la sexualidad I. La voluntad de saber (1976) y en el curso Il faut défendre la société (1976), y de la categoría de estado de excepción retomada de Carl Schmitt y elaborada por Giorgio Agamben en Homo sacer (1995). Foucault había mostrado el paso de una soberanía clásica que se ejercía como derecho a hacer morir o dejar vivir a un biopoder moderno cuyo objetivo consiste en hacer vivir y dejar morir a las poblaciones. Mbembe argumenta que esa cartografía biopolítica, formulada desde la experiencia europea, resulta insuficiente para dar cuenta de las condiciones en que se desenvuelve el poder soberano en las periferias del sistema-mundo, es decir, en las plantaciones esclavistas atlánticas, en las colonias africanas y asiáticas, en la ocupación de Palestina, en los campos de refugiados contemporáneos, en las guerras de baja intensidad y en las zonas urbanas racializadas de las metrópolis. En estos espacios, el poder no gobierna la vida productiva de las poblaciones sino que ejerce el derecho soberano de matar mediante la producción sistemática de mundos de muerte —campos de concentración, plantaciones, colonias, favelas, cárceles, guetos— en los cuales vastas poblaciones son sometidas a condiciones que las convierten en muertos vivientes. La necropolítica opera mediante la instrumentalización de la muerte, la producción tecnológica de zonas de excepción permanente y la delegación del ejercicio soberano en actores paraestatales, milicias, mercenarios y máquinas de guerra. Mbembe articula esta analítica con la historia larga de la razón negra y del racismo como estructura constitutiva de la modernidad.