Definición
La vida desnuda (nuda vita) constituye la categoría central de la biopolítica agambeniana y encuentra su formulación canónica en Homo sacer: Il potere sovrano e la nuda vita (1995), primer volumen de la serie que Giorgio Agamben desplegó a lo largo de dos décadas hasta L’uso dei corpi (2014). Agamben construye el concepto en diálogo crítico simultáneo con Michel Foucault, cuya biopolítica busca profundizar y corregir, con Walter Benjamin, cuya reflexión sobre el estado de excepción como norma constituye el punto de partida, con Carl Schmitt, cuya doctrina de la soberanía Agamben resignifica invirtiendo su valoración, y con Hannah Arendt, cuya distinción entre zoē (vida biológica) y bios (vida política cualificada) provee el vocabulario técnico. La vida desnuda designa la vida biológica reducida a mera zoē, esto es, a la mera nudez del vivir despojado de toda forma política, jurídica y comunitaria que la cualifique como vida propiamente humana. Esta vida desnuda no es un residuo natural anterior a la política sino, paradójicamente, la producción específica del poder soberano en el estado de excepción, momento en que el ordenamiento jurídico se suspende a sí mismo mediante una decisión que crea una zona de indistinción entre lo interior y lo exterior del derecho. En el marco de esa suspensión, ciertos cuerpos humanos quedan expuestos a un tratamiento que no es ni pleno reconocimiento jurídico ni simple violencia física, sino inclusión mediante exclusión: son incluidos precisamente porque son excluidos, capturados por el poder soberano en la modalidad del abandono. El homo sacer romano, figura arqueológica que Agamben rastrea en las fuentes antiguas, es el paradigma de esta captura: hombre a quien se puede matar impunemente pero cuyo asesinato no puede ser sacrificio ritual, oscilando entre el derecho humano y el derecho divino sin pertenecer plenamente a ninguno. Agamben identifica la producción biopolítica de la vida desnuda como la operación oculta y fundacional de la política occidental, y no como un fenómeno tardío moderno; sin embargo, en el siglo XX esta operación alcanza visibilidad paradigmática en el campo de concentración, espacio permanente del estado de excepción convertido en regla y no en anomalía. La categoría dialoga con debates contemporáneos sobre refugio, ciudadanía y emergencia.