Definición
Los juegos de lenguaje (Sprachspiele) son la unidad de análisis que Ludwig Wittgenstein introduce en las Investigaciones filosóficas (publicación póstuma, 1953) para desmontar la imagen del lenguaje que él mismo había defendido en el Tractatus (1921). En su primera obra, el lenguaje aparecía como una estructura lógica única cuya función esencial era representar el mundo mediante proposiciones que pintaban hechos. En la segunda, esa imagen es sustituida por una imagen radicalmente pluralista: el lenguaje no es una cosa, sino una constelación de prácticas heterogéneas.
Un juego de lenguaje es la totalidad formada por el lenguaje y las actividades en las que está entretejido. Dar una orden, describir un objeto, contar un chiste, rezar, hacer una promesa, informar el resultado de un experimento, calcular, saludar, insultar: cada una de estas prácticas obedece a reglas propias que no se deducen de una gramática universal. El significado de una palabra, sostiene Wittgenstein, es su uso dentro de un juego determinado, no una entidad mental ni una referencia extralingüística.
Los juegos de lenguaje están enraizados en formas de vida (Lebensformen): configuraciones prácticas, corporales, históricas de las comunidades humanas. No existen reglas privadas de lenguaje, porque el lenguaje es constitutivamente público; no hay significados independientes de las prácticas donde se despliegan. Esta perspectiva pluraliza la filosofía: los problemas metafísicos clásicos suelen surgir cuando se saca una palabra de su juego y se la trata como si tuviera un significado esencial fuera de uso. La tarea de la filosofía se vuelve terapéutica: devolver las palabras al terreno donde funcionan.
Pensadores donde aparece
- Wittgenstein
- Austin — actos de habla como prolongación